¿Es posible la independencia financiera?

Descubra cómo tres personas trabajaron para alcanzar sus metas de independencia financiera. 

Conclusiones clave:

  • Maximice todos y cada uno de los beneficios disponibles a través de su empleador (si corresponde) y considere aprovechar las deducciones de la nómina cuando sea posible.
  • Crear un presupuesto detallado y buscar oportunidades para ahorrar dinero puede ayudar a alcanzar metas a largo plazo. A algunas personas les resulta útil tomar decisiones de gasto conscientes desde el principio para marcar una diferencia con el tiempo.
  • Automatizar algunas decisiones financieras, cuando corresponda, puede facilitar la constancia. 

Tanto dormir hasta tarde un lunes, como permitirse un mes para viajar o realizar un trabajo que alimente más su corazón que su bolsillo o tener la capacidad de elegir qué hacer y cuándo hacerlo es un lujo con el que muchas personas solo pueden soñar. Dependiendo de su situación, puede ser más alcanzable de lo que parece al principio si no le importa hacer algunas concesiones en el camino.

El movimiento «FIRE» (independencia financiera, jubilación anticipada) se centra en el valor del ahorro agresivo y la inversión prudente con el objetivo de construir la independencia financiera. Mientras que algunas personas aspiran a jubilarse antes, otras pueden estar más centradas en tener mayor capacidad de elección y flexibilidad en su forma de vivir y trabajar.

A continuación se presentan tres ejemplos de personas que trabajan para lograr su independencia financiera. El denominador común: cada una ha hecho concesiones en su estilo de vida a corto plazo para lograr la independencia financiera y está gestionando el movimiento FIRE dentro de sus relaciones. 

Sacrificios a corto plazo para metas a largo plazo 

El camino de Bridget Dunn hacia la independencia financiera comenzó al principio de su carrera. Ella estaba firmemente encaminada hacia el ahorro antes de casarse con su marido, tras haber amortizado agresivamente sus préstamos estudiantiles.

Aunque no planean jubilarse pronto, ambos están motivados por tener más opciones en el futuro. Comparten metas financieras similares y las alcanzan en equipo.

«Lo más importante que empezamos juntos fue cuando decidimos obtener nuestros MBAs [máster en administración de empresas]. Hicimos programas de MBA nocturnos y decidimos desde el principio que íbamos a pagar con fondos propios, sin recurrir a préstamos», dice Bridget.

«No nos entusiasmaba el tema, pero ayudó que estuviéramos de acuerdo. ¿Podríamos haber vivido en un apartamento más bonito y más cerca de la ciudad? Claro. Pero para ambos era muy importante poder pagar la escuela», explica.

La pareja comparte un coche que ya está pagado y entonces no tenía sentido desde el punto de vista financiero que compraran uno nuevo. Y se fugaron en lugar de celebrar una gran boda. «Fue agradable poder tener un día divertido centrado en nosotros que, además, no acabó destruyendo nuestras metas financieras», dice Bridget.

Aparte de su hipoteca a 30 años, no tienen ninguna otra deuda. Aunque han hecho algunos ajustes en su estilo de vida para llegar a este punto, no lo sienten como un sacrificio. Evitar los restaurantes, cocinar en casa y pedir libros en la biblioteca en lugar de comprarlos nuevos son solo un par de ejemplos. «Se trata más bien de pensar de forma creativa en cómo podemos acceder a una experiencia o un artículo a un coste ligeramente inferior», afirma Bridget. 

Se jubiló a los 44 años para dedicarse a sus pasiones  

Ramat Oyetunji describe sus primeras experiencias con la inversión como un punto de aprendizaje importante en su trayectoria financiera. Tras un periodo desempleada, volvió a estudiar para obtener un máster y comenzó a ahorrar pequeñas cantidades con regularidad. Utilizó ese dinero para comenzar a invertir a largo plazo.

Este hábito le permitió acumular más ahorros y ayudó al éxito futuro de Ramat. «Conduje mi viejo coche durante muchísimo tiempo. Empecé a ahorrar más en cuanto pude contribuir a mi [plan de jubilación de empresa] y, antes de eso, al menos contribuía a una cuenta de inversión, haciendo aportaciones poco a poco», comenta.  

Más adelante, se casó y exploró diferentes enfoques de inversión, incluidos los inmuebles. En un momento dado, ella y su familia decidieron comprar un inmueble de doble uso como vivienda, donde vivían en una parte del inmueble mientras alquilaban la otra parte. El alquiler ayudó a generar ingresos pasivos. Más adelante, invirtió en otros inmuebles, lo que también ayudó a respaldar sus objetivos financieros.  

Su marido no es tan entusiasta con respecto al FIRE, pero coinciden en sus objetivos financieros en común. Ramat administra su propio dinero y los fondos compartidos del hogar, mientras que su marido administra su propio dinero.

Con el tiempo, fundó su propia empresa centrada en enseñar a las mujeres sobre finanzas. «La independencia financiera es importante para todos, pero especialmente para las mujeres, ya que les brinda opciones; por ejemplo, la opción de alejarse de una mala relación o de una mala situación», afirma Ramat.

Aunque hizo concesiones por el camino, «no he sentido que fueran sacrificios porque valoro tener libertad financiera y gastar en cosas que son importantes para mí», afirma. 

Trabajar para lograr un futuro con menos estrés financiero   

MaryAnn1 y su marido se centran en construir su independencia financiera para mantener un estilo de vida futuro, en lugar de fijar una fecha de jubilación específica.

Muchos participantes del movimiento FIRE tienen una cantidad específica como objetivo antes de embarcarse en su próxima aventura, pero MaryAnn y su esposo buscan un estilo de vida futuro. «No tenemos una fecha ni una cifra, sino más bien una vida que imaginamos para nosotros. Quiero que mi marido encuentre un trabajo en el que pueda sentirse realizado y no preocuparse por las finanzas», comenta MaryAnn.

MaryAnn trabaja como fotógrafa de bodas, por lo que sus ingresos varían, mientras que su marido tiene un puesto asalariado. Ella y su marido están de acuerdo en cuanto a sus metas a corto y largo plazo, y sus ahorros provienen de su nómina.

«Se divide en tres partes: un tercio para impuestos, un tercio para cuentas de jubilación e inversión y el último tercio va a una cuenta [corriente] para nuestros gastos, facturas e hipoteca», explica MaryAnn.

Sus ingresos se mantienen en efectivo y se utilizan para compras importantes, como reformas en la vivienda, y para gastos adicionales, como viajes y restaurantes. Al final del año, el dinero que no se gasta se destina a sus inversiones.

En lo que respecta a la inversión, existen cuentas con ventajas fiscales, como las cuentas de ahorro para la jubilación personales o de empresa. También tienen inversiones inmobiliarias. La pareja no tiene deudas, salvo su hipoteca. Por ahora, les resulta más lógico invertir su dinero que cancelar su préstamo de bajo interés.

«Podríamos gastar más en coches más lujosos, ropa más elegante, etc., pero sentimos que nada de eso nos hará más felices. Para nosotros, tener seguridad y libertad futura es mucho más valioso que tener cosas mejores», dice MaryAnn. 

Cinco consideraciones de personas que buscan la independencia financiera   

  1. Aproveche las prestaciones laborales. Bridget dice: «Creo que mucha gente simplemente no entiende las prestaciones que podría tener. Si dispone de prestaciones, es importante entenderlas bien para aprovecharlas al máximo». Por ejemplo, aunque esté inscrito automáticamente en el plan de ahorro para la jubilación de su empresa, puede que esté configurado con un nivel de aportación que le haga perder parte de una posible aportación equivalente de su empleador, que es básicamente «dinero gratis». Tal vez necesite aumentar activamente su contribución para obtener la aportación equivalente completa (si procede).
     
  2. Elabore un presupuesto detallado. «Tiene que ser detallado, no puede ser abstracto; no va a fabricar dinero», ríe Ramat. «Mi dinero para ocio ha sido de 200 al mes, 50 a la semana durante años. Todo está asignado a otra cosa», comenta. Algunas personas consideran útil realizar un seguimiento de sus gastos y asignar dinero a prioridades específicas. Un plan claro puede ayudar a identificar oportunidades de ahorro.
     
  3. Establezca metas. «Tener una meta en mente ayuda a mantener el rumbo», afirma MaryAnn. Da igual que tenga que ver con el estilo de vida, el ahorro o la flexibilidad, las metas pueden ayudar a mantener la motivación a lo largo del tiempo.
     
  4. Tenga cuidado con el aumento gradual del nivel de vida. «Antes ganábamos la cuarta parte de lo que ganamos ahora, pero estábamos bien y vivíamos cómodamente. Pero ese listón parece subir a medida que aumentan nuestros ingresos. Es algo de lo que intento ser consciente: ¿cuándo es suficiente?» afirma MaryAnn. A medida que aumentan los ingresos, también pueden aumentar los gastos. Ser consciente de ello con el tiempo puede ayudarle a mantener el equilibrio entre su nivel de vida actual y sus planes futuros.
     
  5. Plantéese la automatización. «Nuestros ahorros salen de la nómina automáticamente; no nos acostumbramos a tenerlos y ni siquiera llegamos a verlos. Por tanto, ni siquiera forma parte de nuestra conciencia diaria», afirma MaryAnn. Automatizar el ahorro o la inversión, cuando sea posible, puede ayudar a que el proceso sea más constante y fácil de mantener. 
     

        1.    Nombre ficticio.

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