Cómo establecer metas financieras
Diez metas financieras y cómo alcanzarlas
Conclusiones clave:
- Defina sus metas financieras y asigne a su dinero la tarea de ayudarle a alcanzarlas.
- Siga este marco para crear, priorizar y abordar sus objetivos.
- Recuerde fijar objetivos específicos, alcanzables y cuantificables.
Su dinero podría tener una larga lista de tareas pendientes: saldar deudas, ahorrar para la jubilación, cubrir la gasolina y la compra. Y eso sin contar lo que quiere hacer con su dinero (piense en vacaciones, cenas fuera, un ordenador nuevo). Con tantas tareas pendientes, puede ser difícil saber cuál debe ser la prioridad.
Este es nuestro marco para crear, priorizar y abordar sus objetivos financieros.
Ejemplos de objetivos financieros
Si bien las cantidades varían de una persona a otra, muchos compartimos una serie de objetivos financieros que pueden clasificarse por horizonte temporal: a corto, medio y largo plazo. A continuación se muestran algunos ejemplos habituales de metas financieras y el plazo estimado para alcanzarlas:
- Empiece a crear un fondo de ahorro para emergencias (de un mes a un año)
- Ahorre para la entrada de un coche (de uno a cinco años)
- Compre una casa (más de cinco años)
Cómo establecer metas financieras
Ahora bien, ahorrar para un solo objetivo financiero con una fecha límite determinada puede no parecer tan complicado. El problema es que probablemente nunca tenga un único objetivo que compita por la atención de su dinero. Estos son algunos de los objetivos financieros más importantes que debería tener en cuenta y cómo abordarlos.
1. Comprenda sus gastos esenciales, su salario neto y sus tipos de interés
Parece algo básico: simplemente comprender las cifras reales que intervienen en su situación financiera. Y, sin embargo, ¿cuándo fue la última vez que revisó detenidamente sus nóminas y extractos mensuales? Debe saber lo que entra y sale cada mes antes de poder optimizar la consecución de objetivos financieros más ambiciosos. Tómese un momento para revisar sus gastos.
2. Elabore un presupuesto
Para alcanzar sus objetivos financieros, tendrá que asegurarse de gastar menos de lo que gana, y una de las formas más eficaces de conseguirlo es elaborar un presupuesto. Un buen punto de partida es el marco «Planifique su salario», en el que distribuye:
- Al menos el 10 % de sus ingresos antes de impuestos para la jubilación, incluidas las aportaciones del empleador (si procede) (tenga en cuenta que la cantidad necesaria variará en función de su lugar de residencia y sus circunstancias personales),
- El 60 % o menos de su salario neto mensual destinado a gastos esenciales,
- El 30 % o menos de su salario neto para gastos discrecionales «que no son imprescindibles»,
- El 10 % o más de su salario neto para objetivos a corto plazo y ahorros de emergencia.
Estos porcentajes no son reglas estrictas, sino objetivos flexibles que le ayudarán a estructurar su dinero de manera que respalde sus metas. Y dado que su vida y sus finanzas cambian con el tiempo, es importante revisar su presupuesto con regularidad para asegurarse de que sigue siendo adecuado para su situación actual. Utilice nuestra herramienta presupuestaria para empezar.
3. Mantenga al menos la cobertura mínima de seguro a través de su empleador (si corresponde)
El seguro le ayuda a protegerse de las incertidumbres de la vida. Asegurarse de tener suficiente cobertura debe ser una prioridad a la hora de diseñar su hoja de ruta financiera. Por ello, inscríbase en los planes de salud, vida e invalidez disponibles. Estos tipos de seguro suelen ser más fáciles (y menos costosos) de obtener a través del empleador y, aunque son una parte fundamental de cualquier plan financiero, son especialmente importantes si no cuenta con suficientes ahorros de emergencia para cubrir los eventos catastróficos contra los que protegen.
4. Acumula un ahorro de emergencia
Si aún no tiene ahorros de emergencia, este debería ser su siguiente objetivo. Al igual que un seguro, el fondo de emergencia forma parte de la red de seguridad financiera que debería priorizar para protegerse de los imprevistos de la vida. En la medida de lo posible, procure ahorrar entre tres y seis meses de gastos básicos de subsistencia. Si esa cifra es demasiado elevada por el momento, haga pequeñas aportaciones cada mes (como si pagase una factura) y, con el tiempo, se irán acumulando hasta convertirse en su red de seguridad financiera. Y no lo olvide: debe priorizar la reposición de su fondo de emergencia después de haber dispuesto de él. Para obtener más información, consulte nuestro artículo sobre ahorros para emergencias.
5. Obtenga la aportación equivalente de su empleador
Cuando se intenta llegar a fin de mes, ahorrar para la jubilación puede no ser una prioridad. Sin embargo, si tiene acceso a un plan de jubilación de empresa —y a cualquier tipo de aportación equivalente del empleador, incluidos planes de acciones o ayudas para empleados—, no deje pasar una forma sencilla de aumentar su inversión de inmediato. (Si no aporta hasta el límite que iguala su empleador, está dejando escapar dinero gratis). A medida que ponga en orden el resto de sus finanzas, puede aumentar la cantidad que aporta a su plan de jubilación de empresa y recibir una compensación adicional (si el empleador ofrece aportaciones equivalentes). Para obtener más información sobre el ahorro para la jubilación, no deje de consultar nuestro artículo sobre cuatro directrices para ahorrar para la jubilación.
6. Amortice las deudas de tarjeta de crédito
La deuda de tarjeta de crédito es de las más caras que existen debido a los elevados tipos de interés. Asegúrese de cubrir al menos el pago mínimo mensual, pero procure pagar más cada mes hasta saldar su deuda por completo. Cuanto antes pueda liquidar los saldos pendientes de tarjeta de crédito, menos le costará esta deuda en intereses. El dinero que paga en intereses podría haberse destinado a otros objetivos financieros. Para obtener más información, consulte nuestro artículo sobre cómo utilizar las tarjetas de crédito de forma inteligente.
7. Ahorre para algo especial
Ahorrar para determinados objetivos puede parecer como comerse las verduras: es lo que toca. Es decir, es bueno a largo plazo, pero puede que no resulte divertido, emocionante ni gratificante de inmediato. Aunque es importante planificar la jubilación, también conviene incluir momentos de gratificación más inmediata. Quizá quiera hacer un gran viaje de aniversario o planear una reunión. Busque formas de incluir estos objetivos más agradables en las distintas paradas de su hoja de ruta financiera para recompensarse y mantener la motivación.
8. Amortice otras deudas con intereses altos
No todas las deudas son iguales. El orden en que priorice su amortización suele depender del tipo de interés. Una estrategia habitual consiste en saldar primero las deudas con tipos de interés más altos. Aunque pueda parecer contradictorio no ir reduciendo toda la deuda, vale la pena considerar las posibles ventajas de invertir el dinero, especialmente en áreas que históricamente han ofrecido rentabilidades sólidas a largo plazo, en lugar de apresurarse a pagar deudas con tipos de interés relativamente bajos. Las situaciones individuales varían, y en algunos países los tipos pueden ser más altos, así que no deje de leer nuestra guía sobre dos métodos para saldar deudas. También puede utilizar nuestra herramienta de gestión de deudas para controlar las suyas.
9. Maximice sus aportaciones a cuentas con ventajas fiscales
Ahora es el momento de acelerar sus aportaciones de inversión. Procure invertir lo máximo posible en cuentas con ventajas fiscales (si están disponibles en su país). El abanico abarca desde un plan de ahorro sanitario hasta un plan de jubilación de empresa o una cuenta de jubilación personal. Estas cuentas pueden dar a sus inversiones una ventaja adicional al evitar el pago de impuestos por lo que ingresa en ellas o por lo que retira (en función de su lugar de residencia).
10. Plantéese invertir
Una vez completados los pasos anteriores, puede que empiece a tener margen en su presupuesto para plantearse invertir cualquier dinero adicional del que disponga. Antes de invertir, hay tres factores que debe tener en cuenta: el horizonte temporal, la tolerancia al riesgo y la diversificación. Es fundamental ser realista consigo mismo y comprender su tolerancia al riesgo. Por lo general, cuanto mayor es la rentabilidad de una inversión, mayor es el riesgo. Invertir una cantidad pequeña de forma semanal, mensual o trimestral puede ayudar a evitar tomar decisiones a corto plazo impulsadas por la volatilidad del mercado. Diversificar su cartera de inversión también puede ayudar a reducir el riesgo en un mercado bajista. Invertir puede ser complicado y, a veces, abrumador; asegúrese de buscar asesoramiento profesional cuando tenga dudas.
Consideraciones para alcanzar sus objetivos financieros
Tanto si tiene una meta financiera que espera alcanzar mañana como dentro de 40 años, tenga en cuenta las siguientes consideraciones para aumentar sus posibilidades de éxito.
Establezca metas específicas, alcanzables y cuantificables
Asegúrese de poder definir con claridad cuánto necesita ahorrar para cada uno de sus objetivos, así como el camino que seguirá para conseguirlo. Piense en la diferencia entre «ahorrar para una entrada» y «quiero tener 24 000 para una entrada en 4 años, así que ahorraré 500 al mes». Con la segunda afirmación, sabe exactamente lo que le va a costar pasar de su situación actual a su nuevo hogar. Nuestra herramienta de seguimiento del ahorro puede ayudarle a hacerse una idea completa de lo que necesita ahorrar cada mes para alcanzar sus objetivos.
Considere cuentas separadas para cada objetivo
Este enfoque se conoce como «distribución por compartimentos» y le ayuda a llevar un recuento claro de cuánto ha ahorrado para cada objetivo. De este modo, no solo evita tener que averiguar qué parte de su fondo está destinada a cada fin, sino que también puede motivarle a ahorrar más. Piense en la satisfacción que sentirá cada vez que deposite más dinero en su fondo para la boda o las vacaciones.
Elija los tipos de cuenta adecuados
No existe una cuenta única que sirva para todos los objetivos financieros. Necesitará una variedad de cuentas para alcanzar sus objetivos de forma eficiente. Para objetivos a corto plazo, le conviene que su dinero esté seguro y sea «líquido», es decir, fácilmente accesible en efectivo cuando lo necesite. En ese caso, podría considerar una cuenta de mercado monetario o una cuenta de ahorro con alta remuneración, que prácticamente le garantizan disponer de su dinero cuando lo necesite. Sin embargo, para los objetivos de ahorro para la jubilación, quizá prefiera posicionarse para obtener mayores rentabilidades potenciales, lo que a menudo puede significar invertir en el mercado de valores. En ocasiones, la inversión puede incluir ventajas fiscales además de rentabilidades compuestas, si se invierte adecuadamente y se le da tiempo para crecer.
Automatice las aportaciones siempre que pueda
Nadie quiere el quebradero de cabeza de tener que mover su dinero entre distintas cuentas. En su lugar, configure aportaciones automáticas desde su nómina o transferencias periódicas desde una cuenta corriente principal a otras cuentas vinculadas a objetivos. Cuanto menos tenga que pensar en ello, más fácil le resultará ahorrar.
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